![]() |
|
QUIERO SER DIRIGENTE SCOUT! |
|
|
|
Entonces, Bienvenid@s! En el Movimiento Guía y Scout, la contribución de adultos en él. Las damas que ingresan como adultas al Movimiento se denominan Guiadoras; los varones, se denominan Dirigentes. En término genérico es también dirigentes. Pero a la vez, somo educadores. Veamos cuál es el papel del adulto dentro del movimiento. Lo
esencial del Movimiento se expresa en su Propósito, la educación
integral y permanente de la persona, por eso tanto niños, jóvenes
y adultos, entran en ese proceso permanente de vivencia de los valores,
unos y otros se ayudan mutuamente. También el adulto aprende
del niño o joven y con ellos.
Educar
es crear las oportunidades para vivenciar y conocer por la propia experiencia,
sin embargo, uno de los elementos para lograr esta tarea puede ser la
instrucción, teniendo presente que ésta es un sólo
instrumento para el logro de la misión. Educar,
en el Movimiento Guía y Scout, no es buscar prioritariamente
producir un cambio en otra persona, sino fundamentalmente un proceso
de acogida a la persona desde su propia realidad, presentar vivencialmente
los valores del Movimiento creando las oportunidades para aprenderlos
en la práctica y descubrir así las propias capacidades
y limitaciones, aprovechándolas para ser el gestor de su desarrollo
permanente, integral y armónico.
El dirigente adulto
debe tener las siguientes actitudes. 1.- Observar 2.- Acoger 3.- Apoyar 4.- Testimoniar 5.-Personalizar
a cada muchacho. EDUCACIÓN
PERSONALIZADA Al tratar con los
jóvenes de su Unidad, el dirigente debe procurar comprender a
cada individuo. Cada uno de ellos es de un modo propio y diferente y
posee unas capacidades peculiares.
"Puedes instruir
a un gran número de jóvenes, hasta mil a la vez, con sólo
poseer una voz potente y métodos atractivos de disciplina".
Pero eso no es educar. "No tiene la
más mínima utilidad predicar la Ley Guía y Scout
o imponerla como órdenes a un crecido número de muchachos;
cada persona requiere una presentación especial de ellas y un
estímulo adecuado a sus intereses para cumplirlas. Allí
es donde se revela la personalidad y habilidad del Jefe Scout." No puede confundirse
el "hacer lo que yo quiero", el capricho personal con la voluntad
de proponerse una meta y lograrla sin importar el esfuerzo que exija. Diferenciación
en la que el adulto del Movimiento se encuentra involucrado y le exige
conocimiento del niño y joven, por una parte, y de los valores
y estrategias educativas del Método. Conocimiento del
niño y joven, porque la libertad no es en el aire, sino de una
persona en una situación concreta, la libertad está condicionada
a las capacidades, limitaciones y características de cada persona. La opción
de asumir la propia realización significa la elección
de los medios adecuados para ella y la adhesión a su línea
valórica. El Método constituye el medio que el Movimiento
presenta a la juventud y el Programa las actividades que ellos realizan
para lograr con la elección la adhesión. Otro elemento
importante en este análisis de la libertad es la gestión
por sí mismo de este desarrollo, no sólo desde sí
mismo. El ejercicio de la libertad está ligado con el aprendizaje
por la acción. Por eso toda la insistencia en la autoeducación,
en que el niño y joven es el protagonista del Movimiento, porque
lo es de su educación. Finalmente, la libertad
se desarrolla en y con la comunidad en que se vive. Muchas veces se
escucha que mi libertad empieza donde termina la del otro. No hay tal
término y tal comienzo, ambas se implican mutuamente, se ejercen
precisamente en el mismo lugar y en el mismo momento. Sólo soy
libre si soy capas, con mi actuar, de cooperar en la liberación
de quienes me rodean.
De acuerdo al Proyecto Educativo de la Asociación de Guías y Scout de Chile, el educador adulto voluntario que participa en el proceso educativo no formal, se incorpora alegremente a la vida de los niños y jóvenes, manteniendose plenamente adulto, dando testimonio de los valores que el Movimiento propone y ayudando a descubrir y revelar, nunca ejerciendo control autoritario, sino una responsable evaluación y retroalimentación. Este estilo de presencia adulta facilita el diálogo y la cooperación entre las generaciones y expresa el verdadero sentido de la autoridad adulta, la que existe como un servicio para la libertad de los jóvenes.
· Dispone
y organiza adecuadamente el tiempo suficiente para las exigencias de
su rol. · Da testimonio
atractivo en su vida personal y social, de los valores de la Ley la
Promesa. · Ha logrado
indentificarse y es reconocido por su consejo de Unidad y por el del
Grupo, como una persona sana, psicológicamente equilibrada y
afectivamente madura o está en vías de serlo. · Valora
la familia y mantiene una situación familiar clara y estable. · Se identifica
con los intereses de los niños y de los jóvenes, manteniendo
la madurez y criterio para acoger, discernir y orientar las inquietudes
juveniles. · Es capaz
de trabajar y establecer relaciones asertivas con otros jóvenes
y adultos. · Tiene condiciones
personales para animar las actividades de los niños jóvenes. · Demuestra
capacidad e interés para integrarse al trabajo en equipo . ·
Desarrolla progresivamente sus habilidades de liderazgo. COMPROMISO
DEL ADULTO El dirigente debe recordar que además de su deber particular para con sus muchachos, tiene otro en general para con el Movimiento. Ser leal a sus Principios significa también ser leal a las personas que la constituyen, a la Institución y a sus autoridades y responsables en los diferentes niveles.
Cumplir los objetivos
Para dar Respuesta
a las Necesidades de los niños y · Saber escucharlos
y entender el sentido y contexto de sus expresiones. · Analizarlas
en la perspectiva del Método y los valores del Movimiento. · Conversarlas
con el Equipo de la Unidad. · Incluirlas
en el Plan de trabajo de la Unidad, expresado en el plan de Grupo. Integrarse
al trabajo de Equipo Desde el primer
momento el dirigente debe saber que su labor educativa no es individualista,
sino plenamente coordinada al Equipo de educadores, el Consejo de Grupo.
Y desde allí propiciar, con todos los medios a su alcance, la
unión del grupo, en la búsqueda de la verdad. La unidad no se
construye con silencios, complicidad y ocultando las fallas, sino que
es fruto del diálogo y de la actitud de verdad. Es necesario
estar consientes de que la verdad no es una frase o una cosa, sino una
actitud interna que motiva a exponer con sinceridad y sencillez la perspectiva
personal y que con la misma actitud se escucha y acoge la perspectiva
de los demás, para tomar la posición que en conciencia
le parezca más clara. Uno de sus compromisos
importante, como de todo dirigente, es hacer los aportes correspondientes
en el diagnóstico, elaboración y ejecución del
Plan de Grupo. Esta es una labor de todo el Consejo de Grupo y según
sean las distintas funciones que en él se desempeñen,
determinan diferentes responsabilidades en la labor común, sin
excluir a nadie. Asumir
Personalmente su Formación Integral Permanente.
El Movimiento reconoce a la familia como el núcleo fundamental de la sociedad. Cree en ella como agente educativo y por esta razón privilegia su importancia en la realización de las personas.
Cabe destacar que
el tiempo de dedicación debe involucrar armónicamente
calidad y cantidad. El respeto y cariño
a los padres, el compartir con los hermanos, el cooperar en la organización
del hogar y sobre todo en el ambiente de alegría y fraternidad,
la fidelidad matrimonial y la educación de los hijos, son valores
propio de toda persona y que se refuerzan en el compromiso. El Dirigente y su Entorno Social Inmediato.
|
||
|
inicio - objetivos del escultismo - escultismo marista - proyecto educativo - historia del grupo - consejo de grupo - comité de grupo - institución patrocinante - antiguos scouts - anécdotas- dirigentes - quiero ser scout!- bandada - manada - tropa - compañía - avanzada - clan - biblioteca - técnicas scouts - juegos scouts - fichas de actividades - |
Sábado, 28 de Febrero de 2004